ūüá≤ūüáĹ


No morir√° la flor de la palabra.

Podr√° morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podr√° ser arrancada por la soberbia del poder.

Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz ser√° ma√Īana para los dem√°s, para todos aquellos que hoy lloran la noche. Para todos la luz. Para todos todo.

Para nosotros la alegre rebeldía. Para nosotros nada. Aquí estamos. Somos la dignidad rebelde. El corazón olvidado de la patria.

⠀

⠀

¬°Cu√°ntas cosas eternas! El patio que se llena

de lenta y leve luna que nadie ve, la ajada

violeta entre las p√°ginas de N√°jera olvidada,

el golpe de la ola que regresa a la arena.

El hombre que en su lecho √ļltimo se acomoda

para esperar la muerte. Quiere tenerla, toda.

‚Äďm√©xico (borges, la moneda de hierro ¬∑ 1976)

⠀

⠀

mex-velasco

Pirámides del Sol y la Luna (José María Velasco, 1878)

⠀

mex-1-frame

méxico mágico

⠀

cdmx-1985

Estación Bellas Artes, 1985

⠀

mex-1923-frame

√Ālvaro Obreg√≥n, Jos√© Vasconcelos, Plutarco El√≠as Calles en 1923

⠀

mex-pedro-infante

Pedro Infante, 1957

⠀

mex3x1

un mexicano de 1810, 1910 y 2010

⠀

mex-3

méxico mágico

⠀

mex-escritores

I√°n Restrepo, Elena Poniatowska, Miguel √Āngel Granados Chapa, Benjamin Wong Casta√Īeda y Le√≥n Garc√≠a Soler,
Margo Su, Héctor Aguilar Camín, Carlos Monsiváis y Gabriel García Márquez (1987)

⠀

rgb-chaplin

chespirito chaplin

⠀

mex2x2

un mexicano de 1810, 1910 y 2010

⠀

mex-borges

Borges (73) en Teotihuac√°n, 1973

⠀

note mentions

  • ego-simple-noframe

    ⠀

    this is a collection of notes that i've written over time, mostly for myself. in the spirit of working with garage doors open, i've published them and open sourced this website. works under writing are original, my notes a mix of thoughts with quotes from the artwork subject of the note.

    ⠀

    ⠀


    ⠀

    writing

    ⠀⠀

    notes

    ⠀⠀

    books

    ⠀⠀

    articles

    ⠀⠀

    film

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    symbols

    • ‚ąī (therefore)
    • ‚Üí (if then)
    • ‚ÜĒ (if and only if)
    • ‚§∑ (consequence of)
    • ‚ČĒ (definition)
    • ‚ęę (independent from)
    • ‚ąĶ (because)
    • ‚ąÉ, ‚ąĄ (there exists/does not exist)
    • ‚ąą, ‚ąČ (belongs to/does not belong to)

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    ⠀

    ⠀


    ⠀ ⠀

    ⠀ ⠀

    writing keeps ideas in space

    speech lets them travel in time

    we use paintings to decorate space

    and music to decorate time

    ⠀ ⠀

    ⠀ ⠀

    find the way by moonlight

    see the dawn before

    the rest of the world

    ⠀ ⠀

    ⠀ ⠀

    unconscious time, no peace of mind,

    falling in space but still alive.

    sketching the future in a single line,

    everything's spinning, cannot sit down.

    moments in space, places in time,

    thoughts penciled in, now come to life.

    ⠀ ⠀

    ⠀ ⠀

    As of today, no one knows how to translate paintings, flowers or music into language. Their beauty is implicit and exclusive to their form, which is why it's so hard to explain how a particular piece of art makes us feel.

    ⠀ ⠀

    ⠀ ⠀


    ⠀

    ⠀

    Eduardo Gonzalez

    ⠀

    ego-noframe

    ⠀⠀

    ⠀⠀

    notes

  • desierto sonoro

    desierto-sonoro

    Valeria Luiselli, 2019
    Feb 19, 2022 ‚Üí March 29, 2022

    • ¬ŅQui√©n mejorar√° mi suerte? La muerte. Y el bien de amor, ¬Ņqui√©n le alcanza? Mudanza. Y sus males, ¬Ņqui√©n los cura? Locura. De ese modo, no es cordura querer curar la pasi√≥n, cuando los remedios son muerte, mudanza y locura.
    • cientos de ni√Īos que llegan solos cada d√≠a, miles cada semana. Los reporteros lo llaman una crisis migratoria. Un flujo masivo de ni√Īos, lo llaman. Son indocumentados, son ilegales, son aliens, dicen algunos. Son refugiados, con derecho legal a recibir protecci√≥n, argumentan otros. Esta ley dice que deben ser protegidos; esta otra enmienda dice que no. El congreso est√° dividido, la opini√≥n p√ļblica est√° dividida, la prensa lucra con la pol√©mica resultante, las ONG trabajan horas extras. Todos tienen una opini√≥n al respecto; nadie se pone de acuerdo sobre nada.
    • Sabes que, muy pronto, el concepto que reci√©n aprehendiste y el rapto que produjo se van a esfumar. Surge entonces una necesidad de poseer esa extra√Īa y ef√≠mera luminiscencia, de aferrarse a esa emoci√≥n. As√≠ que relees, subrayas, y quiz√°s incluso memorizas y transcribes las palabras en alg√ļn sitio-un cuaderno, una servilleta, en tu mano-.
    • Hab√≠a pasado el tiempo y las marcas que hac√≠amos en la pared del pasillo del departamento para llevar registro de la altura de nuestros hijos ya contaban de pronto una historia vertical.
    • Ger√≥nimo fue el √ļltimo hombre de toda Am√©rica en rendirse a los ojosblancos. Era de mexico, pero odiaba a los mexicanos, a quienes los apaches llamaban nakaiye, ¬ęlos que vienen y van¬Ľ.
    • Las conversaciones, en una familia, se vuelven arqueolog√≠a ling√ľ√≠stica; erigen el mundo que compartimos, lo superponen en palimpsestos, le dan sentido a nuestro presente y nuestro futuro. La pregunta es: en el futuro, cuando rebusquemos en nuestro archivo √≠ntimo y escuchemos de nuevo la cinta de las conversaciones familiares, ¬Ņalcanzar√°n a componer una historia? ¬ŅUn paisaje sonoro? ¬ŅO encontraremos tan s√≥lo cascajo, ruido, ruinas de lo que fuimos?
    • ¬ŅSon todos as√≠? ¬ŅQu√© quieres decir? Los libros franceses que lees, ¬Ņson todos as√≠? ¬ŅAs√≠ c√≥mo? Como √©se, blanco y chiquito, sin im√°genes en la portada.
    • ¬ęEl cielo, visto en la ciudad, es negativo; donde no est√°n los edificios¬Ľ.
    • Su hermana camina hasta √©l y, con una mezcla de esperanza y prudencia, le pregunta si quiere jugar con ella un rato. Necesita que su hermano le confirme que siguen compartiendo un mundo, que siguen juntos en este mundo.
    • Los comienzos, los desarrollos y finales son s√≥lo una cuesti√≥n de perspectiva. Si nos vemos forzados a elaborar una historia en retrospectiva, la narraci√≥n se articula selectivamente en torno a los elementos que parecen relevantes, salt√°ndose todos los dem√°s.
    • Un √≠ndice, no tanto de las cosas fotografiadas, sino m√°s bien del instante en el que el ni√Īo aprendi√≥ a fotografiarlas.
    • Yo era siempre el traductor entre t√ļ y ellos, o entre ellos y nosotros.
    • O quiz√°s est√°bamos obedeciendo al impulso de permitir que aquel momento, que parec√≠a el comienzo de algo, dejara una huella.
    • Es dif√≠cil explicar por qu√© dos completos desconocidos deciden, de repente, compartir un retrato sin retoques de sus respectivas vidas. Pero, al mismo tiempo, tal vez es f√°cil de explicar, porque dos personas solas en un bar a las dos de la ma√Īana necesitan, muy probablemente, contarse una versi√≥n sincera de s√≠ mismos antes de volver adonde sea que pasar√°n la noche. Hay una compatibilidad de nuestras soledades, y una absoluta incompatibilidad de nuestras situaciones, y un cigarrillo compartido afuera del bar.
    • Algunas noches nos pon√≠amos a estudiar el mapa inmenso entre los cuatro, decidiendo las rutas que seguir√≠amos, ignorando con cierto √©xito el hecho de que esas rutas desembocaban, tal vez, en alg√ļn momento, en nuestra disoluci√≥n como familia.
    • Empezamos a titubear al hablar de cualquier cosa, incluso de las cosas m√°s triviales; empezamos a hablar como si anduvi√©ramos de puntitas con el lenguaje, cuidadosos hasta la paranoia de no resbalarnos.
    • y el cad√°ver de esa historia se hab√≠a quedado atorado en alguna parte de mi cerebro y regresaba una y otra vez a m√≠, porque las historias a veces hacen eso, se quedan en tu cabeza y aparecen en el mundo cuando menos te lo esperas,
    • Me pareci√≥ una buena pregunta, tal vez involuntariamente venenosa.
    • En las terrazas de los caf√©s vemos j√≥venes p√°lidos con barbas largas, y mujeres con el pelo suelto y pecas en el escote. Los vemos beber cerveza en frascos de mermelada, fumar tabaco de liar, fruncir el ce√Īo con aire filos√≥fico. Todos parecen actores de una pel√≠cula de √Čric Rohmer, que fingen que es perfectamente normal-a pesar de ser demasiado j√≥venes y demasiado bellos-participar en una discusi√≥n profunda sobre cosas como la mortalidad, el ate√≠smo, las matem√°ticas y tal vez Blaise Pascal.
    • le informa el ni√Īo desde la altura de su superioridad de persona que ya tiene diez a√Īos.
    • De alg√ļn modo, est√° intentando captar su presencia pasada en el mundo, y hacerla audible a pesar de su ausencia actual. Y lo hace recolectando cualquier eco de ellos que todav√≠a reverbere.
    • Los adultos posan para la eternidad; los ni√Īos, para el instante.
    • al menos nuestros pechos estaban ah√≠, y nuestros pulmones respiraban mejor por fin, llenaban nuestros cuerpos de un aire mejor, nuestras mentes con mejores ideas, nuestras ideas con mejores palabras, palabras que por fin pronunciaste en voz alta,
    • As√≠ que, en vez de eso, decid√≠ grabarte todo. Adem√°s, escribir es m√°s lento y leer es m√°s lento, pero al mismo tiempo escuchar es m√°s lento que ver, lo cual es una contradicci√≥n que no tiene explicaci√≥n.
    • Necesitaba admitir mi parte de la culpa: aunque no fui yo la que encendi√≥ el cerillo que comenz√≥ el incendio, durante meses fui apilando la hojarasca que ahora arde.
    • Pero qued√≥ embarazada, la vida se fue complicando y los a√Īos pasaron a toda prisa.
    • Nunca est√° del todo claro qu√© convierte un espacio en un hogar, o un proyecto de vida en una vida. Pero un d√≠a, nuestros libros ya no cupieron en los estantes, y la gran estancia vac√≠a de nuestro departamento se hab√≠a convertido en nuestra sala. Ahora era el lugar donde ve√≠amos pel√≠culas, le√≠amos libros y arm√°bamos rompecabezas, el espacio donde ech√°bamos la siesta y ayud√°bamos a los ni√Īos con la tarea. M√°s tarde fue el lugar donde recib√≠amos a nuestros amigos, y donde sosten√≠amos largas conversaciones una vez que los amigos se hab√≠an marchado; era el lugar donde cog√≠amos, donde nos dec√≠amos cosas hermosas y cosas horribles, y el lugar que barr√≠amos y orden√°bamos en silencio antes de irnos a la cama.
    • Nadie ha logrado captar realmente lo que sucede ni por qu√©. Tal vez es s√≥lo que sentimos la ausencia de futuro, porque el presente se ha vuelto demasiado abrumador y por tanto se nos ha hecho imposible imaginar un futuro. Y sin futuro, el tiempo se percibe nada m√°s como una acumulaci√≥n. Una acumulaci√≥n de meses, d√≠as, desastres naturales, series de televisi√≥n, atentados terroristas, divorcios, migraciones masivas, cumplea√Īos, fotograf√≠as, amaneceres. No hemos entendido la forma exacta en la que ahora se experimenta el tiempo.
    • Pero creo que, al final, fue imposible para ellos. No porque no se quisieran, sino porque sus planes eran demasiado distintos. Uno era document√≥logo y la otra documentalista, y ninguno de los dos quer√≠a renunciar a lo que era, y al final eso es algo bueno, me dijo una noche mam√°, y dijo que alg√ļn d√≠a lo entenderemos mejor.
    • Quiz√°s la frustraci√≥n del ni√Īo al no saber qu√© fotografiar, o c√≥mo encuadrar y enfocar las cosas que observa desde el coche, sea un signo de c√≥mo nuestras maneras de documentar el mundo resultan insuficientes. Tal vez si encontramos una nueva manera de documentarlo empezaremos a entender esta nueva forma de experimentar el tiempo y el espacio. Las novelas y las pel√≠culas no logran captarlo del todo; tampoco el periodismo; la fotograf√≠a, la danza, la pintura y el teatro no lo captan; la biolog√≠a molecular y la f√≠sica cu√°ntica tampoco, desde luego.
    • Y hasta que encontremos una forma de documentarlos, no los entenderemos. Le digo al ni√Īo: S√≥lo tienes que encontrar tu propia forma de entender el espacio, para que el resto de nosotros nos sintamos menos perdidos en el tiempo.
    • Y, cuando nos olvid√°bamos del tiempo, el tiempo pasaba mucho m√°s r√°pido, y adem√°s nos sent√≠amos m√°s felices, aunque esto no se puede explicar.

    desierto sonoro

    • Ger√≥nimo fue el √ļltimo hombre de toda Am√©rica en rendirse a los ojosblancos. Era de mexico, pero odiaba a los mexicanos, a quienes los apaches llamaban nakaiye, ¬ęlos que vienen y van¬Ľ.
  • homo deus

    future-paris

    Yuval Noah Harari, 2016
    Feb 20, 2020 ‚Üí Jun 20, 2020

    ⠀ ⠀

    History is often shaped by small groups of forward-looking innovators rather than by the backward-looking masses.

    • what happens to marriage after life expectancy reaches 150?
    • Premodern games (chess) assumed a stagnant economy ‚Üí you never finish a game with more than you started, no thinking about investment. Modern board/computer games revolve around growth.
    • "Enshrined in celluloid, prose or poetry, the feelings of the ordinary grunt have become the ultimate authority on war, which everyone has learned to respect."

    ⠀

    history

    • Famine+malnutrition cause ‚Čą 1m deaths, Obesity = 3m.
    • Material-based Economy ‚Üí Knowledge-based Economy.
      • Profitability of war declined and became restricted to parts of the world where economies are still material-based.
    • mexico population in 1520: 22m, in 1580 <2m
    • 10,000yrs ago, when most people were hunter-gatherers, the future belonged to a few farming pioneers in the Middle East.
      • In 1850, >90% of humans were peasants peasants unaware of the Industrial Revolution being shaped by a handful of engineers, politicians and financiers in Manchester and Birmingham.
      • Steam engines, railroads and telegraphs transformed the production of food, textiles, vehicles and weapons. Industrial powers got a decisive edge over traditional agricultural societies.

    sapiens

    • How is it, then, that when billions of electric signals move around in my brain, a mind emerges that feels ‚ÄėI am furious!‚Äô? As of 2016, we have absolutely no idea.
      • Consciousness may be a kind of mental pollution produced by the firing of complex neural networks.
      • It doesn‚Äôt do anything. It is just there.
      • If this is true, it implies that all the pain and pleasure experienced by billions of creatures for millions of years is just mental pollution.
    • Evolution theory says all animal choices (food, mates) reflect their genetic code, but if an animal chooses freely, natural selection has nowhere to go.
    • If I am indeed the master of my thoughts/decisions, can I decide not to think about anything for the next 60s?
    • Sapiens can cooperate in very flexible ways with countless numbers of strangers. This concrete capability explains our mastery of planet Earth. (>soul, consciousness)

    sapiens+computers

    • immense advance in computing power over the last decades, but zero advance in computer consciousness.
    • Intelligence was linked with consciousness until recently and debating their relative value was just a pastime for philosophers, but this is now becoming an urgent political and economic issue.
    • This trend is fueled more by biologists than engineers.
      • Once they concluded organisms==algorithms, they wall of organic/inorganic fell and authority shifted from individual humans to networked algorithms.
    • Non-conscious algorithms are now beating human consciousness at tasks like chess, driving, or diagnosing diseases, which are based on pattern recognition.
    • A sobering first answer (for armies and corporations): intelligence is mandatory, consciousness is optional.
    • intelligence is decoupling from consciousness and non-conscious intelligence is developing at breakneck speed ‚ąī humans must actively upgrade their minds if they want to stay in the game.
    • Cognitive revolution transformed the mind of an ape into the ruler of the world (sapiens) by giving access to the intersubjective realm (allowed for gods, corporations, cities, empires, writing, money, split the atom and reach the moon.) Second cognitive revolution?
    • Dramatic improvements in conditions translate into greater expectations rather than greater contentment.
    • Relatively small changes in genes, hormones and neurons were enough to transform Homo Erectus ‚Äďwho could produce nothing more impressive than flint knives‚Äď into Homo Sapiens, who produces spaceships and the computer. What‚Äôs next?
    • Homo sapiens is likely to upgrade itself step by step, merging with the computer until our descendants will look back and realize that they are no longer the kind of animal that wrote the Bible...
    • Once technology enables us to re-engineer human minds, Homo sapiens will disappear.

    progress

    • technology, biotechnology and algorithms > steam, telegraphy
    • main products will not be food/textiles/vehicles/weapons but bodies/brains/minds.
    • bigger gap than Dickens' Britain and Mahdi's Sudan, Sapiens and Neanderthals.
    • The electromagnetic spectrum in its entirety is about 10 trillion times larger than that of human-visible light. Might the mental spectrum be equally vast?

    philo

    • "So even while saying that I believe in God, the truth is I have a much stronger belief in my own inner voice." ‚ÄďNietzsche
    • Humankind explored Liberalism in the 20th Century, gaining antibiotics, nuclear energy, computer, feminism, de-colonialism and free sex.
    • Liberalism has adopted ideas and institutions from socialism and fascism, notably providing the public with education, health and welfare. It still considers individual liberties > all and has a firm belief in the voter and consumer.
    • 2 practical threats: humans will lose their individual value AND authority completely, managed by external algorithms. The system will know you better and make choices for you, and you will be happy. It's not necessarily bad, but post-liberal world.

    religion

    Most people are happy to acknowledge that ancient Greek gods exist only in the imagination. Yet we don’t want to accept that our God, our nation or our values are mere fictions, because these are the things that give meaning to our lives.

    • ‚ąī We want to believe that our lives have some objective meaning, and that our sacrifices matter to something beyond the stories in our head.
    • Yet in truth the lives of most people have meaning only within the network of stories they tell one another.

    Catholic Church was responsible for important economic/technological innovations

    • Established medical Eurpoe's administrative system and pioneered the use of archives, catalogues, timetables and techniques of data processing. Vatican was the closest thing to SV in 12th C. Europe.
    • Established Europe's first economic corporations: monasteries, which introduced advanced agricultural/administrative methods and clocks. Helped found many of Europe's first universities (Bologna, Oxford, Salamanca). (‚Üí tiempo)
    • Catholicism and other theist religions have turned from a creative to a reactive force, agonizing instead of pioneering novel technologies: Contraceptive pill, Internet, Feminism.

    In the 18th century, humanism sidelined God by shifting from a deo-centric to a homo-centric world view. In the 21st century, Dataism may sideline humans by shifting from a homo-centric to a data-centric world view (idea that 'organisms are algorithms').

    • All truly important revolutions are practical: The humanist idea that ‚Äėhumans invented God‚Äô was significant because it had far-reaching practical implications.
    • Ideas change the world only when they change our behaviour.
    • The shift from a homo-centric to a data-centric world view is practical and significant due to its day-to-day practical consequences.

    science needs religious assistance to create viable human institutions: it describes facts but lacks ethical guidance.

    homo deus

    • mexico population in 1520: 22m, in 1580 <2m
  • laberinto de la soledad

    Image

    Octavio Paz, 1950
    Aug 10, 2022 ‚Üí Aug 22, 2020

    sobre el tiempo

    • Nuestra pobreza puede medirse por el n√ļmero y suntuosidad de las fiestas populares. Los pa√≠ses ricos tienen pocas: no hay tiempo, ni humor. Y no son necesarias; las gentes tienen otras cosas que hacer y cuando se divierten lo hacen en grupos peque√Īos. [...] Las fiestas son nuestro √ļnico lujo; ellas sustituyen, acaso con ventaja, al teatro y a las vacaciones, al ¬ęweek end¬Ľ y al ¬ęcocktail party¬Ľ de los sajones, a las recepciones de la burgues√≠a y al caf√© de los mediterr√°neos.
    • Se corre el riesgo de no comprender el sentido que ten√≠an esos signos y profec√≠as para los indios si se olvida su concepci√≥n c√≠clica del tiempo. Seg√ļn ocurre con muchos otros pueblos y civilizaciones, para los aztecas el tiempo no era una medida abstracta y vac√≠a de contenido, sino algo concreto, una fuerza, sustancia o fluido que se gasta y consume. De ah√≠ la necesidad de los ritos y sacrificios destinados a revigorizar el a√Īo o el siglo. Pero el tiempo‚ÄĒo m√°s exactamente: los tiempos‚ÄĒadem√°s de constituir algo vivo que nace, crece, decae, renace, eran una sucesi√≥n que regresa. Un tiempo se acaba; otro vuelve. La llegada de los espa√Īoles fue interpretada por Moctezuma‚ÄĒal menos al principio‚ÄĒno tanto como un peligro ¬ęexterior¬Ľ sino como el acabamiento interno de una era c√≥smica y el principio de otra. Los dioses se van porque su tiempo se ha acabado; pero regresa otro tiempo y con √©l otros dioses, otra era.
    • El hombre, desprendido de esa eternidad en la que todos los tiempos son uno, ha ca√≠do en el tiempo cronom√©trico y se ha convertido en prisionero del reloj, del calendario y de la sucesi√≥n. Pues apenas el tiempo se divide en ayer, hoy y ma√Īana, en horas, minutos y segundos, el hombre cesa de ser uno con el tiempo, cesa de coincidir con el fluir de la realidad. Cuando digo ¬ęen este instante¬Ľ, ya pas√≥ el instante. La medici√≥n espacial del tiempo separa al hombre de la realidad, que es un continuo presente, y hace fantasmas a todas las presencias en que la realidad se manifiesta, como ense√Īa Bergson.
    • Sin duda la concepci√≥n del tiempo como presente fijo y actualidad pura, es m√°s antigua que la del tiempo cronom√©trico, que no es una aprehensi√≥n inmediata del fluir de la realidad, sino una racionalizaci√≥n del transcurrir.
    • Gracias a la participaci√≥n, ese tiempo m√≠tico, original, padre de todos los tiempos que enmascaran a la realidad, coincide con nuestro tiempo interior, subjetivo. El hombre, prisionero de la sucesi√≥n, rompe su invisible c√°rcel de tiempo y accede al tiempo vivo: la subjetividad se identifica al fin con el tiempo exterior, porque √©ste ha dejado de ser medici√≥n espacial y se ha convertido en manantial, en presente puro, que se recrea sin cesar. Por obra del Mito y de la Fiesta‚ÄĒsecular o religiosa‚ÄĒel hombre rompe su soledad y vuelve a ser uno con la creaci√≥n. Y as√≠, el Mito‚ÄĒdisfrazado, oculto, escondido‚ÄĒreaparece en casi todos los actos de nuestra vida e interviene decisivamente en nuestra Historia: nos abre las puertas de la comuni√≥n.

    El hombre moderno tiene la pretensi√≥n de pensar despierto. Pero este despierto pensamiento nos ha llevado por los corredores de una sinuosa pesadilla, en donde los espejos de la raz√≥n multiplican las c√°maras de tortura. Al salir, acaso, descubriremos que hab√≠amos so√Īado con los ojos abiertos y que los sue√Īos de la raz√≥n son atroces. Quiz√°, entonces, empezaremos a so√Īar otra vez con los ojos cerrados.

    ⠀

    sobre mexico

    • No somos francos, pero nuestra sinceridad puede llegar a extremos que horrorizar√≠an a un europeo. La manera explosiva y dram√°tica, a veces suicida, con que nos desnudamos y entregamos, inermes casi, revela que algo nos asfixia y cohibe. Algo nos impide ser. Y porque no nos atrevemos o no podemos enfrentarnos con nuestro ser, recurrimos a la Fiesta. Ella nos lanza al vac√≠o, embriaguez que se quema a s√≠ misma, disparo en el aire, fuego de artificio.
    • Hemos pensado muy poco por cuenta propia; todo o casi todo lo hemos visto y aprehendido en Europa y los Estados Unidos. Las grandes palabras que dieron nacimiento a nuestros pueblos tienen ahora un valor equ√≠voco y ya nadie sabe exactamente qu√© quieren decir: Franco es dem√≥crata y forma parte del ¬ęmundo libre¬Ľ. La palabra comunismo designa a Stalin; socialismo quiere decir una reuni√≥n de se√Īores defensores del orden colonial. Todo parece una gigantesca equivocaci√≥n. Todo ha pasado como no deber√≠a haber pasado, decimos para consolarnos. Pero somos nosotros los equivocados, no la historia. Tenemos que aprender a mirar cara a cara la realidad. Inventar, si es preciso, palabras nuevas e ideas nuevas para estas nuevas y extra√Īas realidades que nos han salido al paso. Pensar es el primer deber de la ¬ęinteligencia¬Ľ. Y en ciertos casos, el √ļnico. Mientras tanto ¬Ņqu√© hacer? No hay recetas ya. Pero hay un punto de partida v√°lido: nuestros problemas son nuestros y constituyen nuestra responsabilidad; sin embargo, son tambi√©n los de todos. La situaci√≥n de los latinoamericanos es la de la mayor√≠a de los pueblos de la periferia.
    • En suma, aunque empezamos a contar con una industria, todav√≠a somo, esencialmente, un pa√≠s productor de materias primas. Y esto significa: dependencia de las oscilaciones del mercado mundial, en lo exterior; y en lo interior: pobreza, diferencias atroces entre la vida de los ricos y los despose√≠dos, desequilibrio.
    • Nueva Espa√Īa, en tanto que creaci√≥n universal, en tanto que orden vivo y no m√°scara del orden, se extingue cuando deja de alimentarla una fe. Sor Juana, incapaz de resolver en una forma creadora y org√°nica el conflicto entre su curiosidad intelectual y los principios religiosos de la √©poca, renuncia y muere, ejemplarmente. Con menos ejemplaridad la sociedad colonial se arrastra por un siglo todav√≠a, defendi√©ndose con est√©ril tenacidad.

    La Chingada es la Madre abierta, violada o burlada por la fuerza. El ¬ęhijo de la Chingada¬Ľ es el engendro de la violaci√≥n, del rapto o de la burla. Si se compara esta expresi√≥n con la espa√Īola, ¬ęhijo de puta¬Ľ, se advierte inmediatamente la diferencia. Para el espa√Īol la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta; para el mexicano, en ser fruto de una violaci√≥n.

    • Es un verbo agresivo, como puede verse por todas estas significaciones: descolar a los animales, incitar o hurgar a los gallos, chunguear, chasquear, perjudicar, echar a perder, frustrar. En mexico los significados de la palabra son innumerables. Es una voz m√°gica. Basta un cambio de tono, una inflexi√≥n apenas, para que el sentido var√≠e. Hay tantos matices como entonaciones: tantos significados como sentimientos.
    • Se puede ser un ching√≥n, un Gran Ching√≥n (en los negocios, en la pol√≠tica, en el crimen, con las mujeres), un chingaquedito (silencioso, disimulado, urdiendo tramas en la sombra, avanzando cauto para dar el mazazo), un chingoncito.
    • chingaste son los residuos o heces que quedan en el vaso, en Guatemala y El Salvador;
    • en Oaxaca llaman chingaditos a los restos del caf√©*;
    • en todo M√©xico se llama ch√≠nguere‚ÄĒo, significativamente, piquete‚ÄĒal alcohol;
    • en Chile, Per√ļ y Ecuador la chingana es la taberna;
    • en Espa√Īa chingar equivale a beber mucho, a embriagarse;
    • y en Cuba, un chinguirito es un trago de alcohol.
    • Chingar tambi√©n implica la idea de fracaso.
    • En Chile y Argentina se chinga un petardo, ¬ęcuando no revienta, se frustra o sale fallido¬Ľ.
    • Y las empresas que fracasan, las fiestas que se aguan, las acciones que no llegan a su t√©rmino, se chingan.
    • En Colombia, chingarse es llevarse un chasco.
    • En el Plata un vestido desgarrado en un vestido chingado.
    • En casi todas partes chingarse es salir burlado, fracasar.
    • Chingar, asimismo, se emplea en algunas partes de Sudam√©rica como sin√≥nimo de molestar, zaherir, burlar.
    • Es un verbo agresivo, como puede verse por todas estas significaciones: descolar a los animales, incitar o hurgar a los gallos, chunguear, chasquear, perjudicar, echar a perder, frustrar.
    • Pero la pluralidad de significaciones no impide que la idea de agresi√≥n‚ÄĒen todos sus grados, desde el simple de incomodar, picar, zaherir, hasta el de violar, desgarrar y matar‚ÄĒse presente siempre como significado √ļltimo. El verbo denota violencia, salir de s√≠ mismo y penetrar por la fuerza en otro. Y tambi√©n, herir, rasgar, violar‚ÄĒcuerpos, almas, objetos‚ÄĒ, destruir.
    • Cuando algo se rompe, decimos: ¬ęse ching√≥¬Ľ. Cuando alguien ejecuta un acto desmesurado y contra las reglas, comentamos: ¬ęhizo una chingadera¬Ľ. La idea de romper y de abrir reaparece en casi todas las expresiones. La voz est√° te√Īida de sexualidad, pero no es sin√≥nimo del acto sexual; se puede chingar a una mujer sin poseerla. Y cuando se alude al acto sexual, la violaci√≥n o el enga√Īo le prestan un matiz particular. El que chinga jam√°s lo hace con el consentimiento de la chingada. En suma, chingar es hacer violencia sobre otro. Es un verbo masculino, activo, cruel: pica, hiere, desgarra, mancha. Y provoca una amarga, resentida satisfacci√≥n en el que lo ejecuta. Lo chingado es lo pasivo, lo inerte y abierto, por oposici√≥n a lo que chinga, que es activo, agresivo y cerrado. El ching√≥n es el macho, el que abre. La chingada, la hembra, la pasividad, pura, inerme ante el exterior. La relaci√≥n entre ambos es violenta, determinada por el poder c√≠nico del primero y la impotencia de la otra.

    Porfirio Díaz

    • El poder ser√° de quien se atreva a alargar la mano. Y Porfirio D√≠az se atreve. Era el m√°s brillante de los generales que la derrota del Imperio hab√≠a dejado ociosos, por primera vez despu√©s de tres cuartos de siglo de batalla y pronunciamientos. El ¬ęsoldado del 2 de abril¬Ľ se convierte en ¬ęel h√©roe de la paz¬Ľ. Suprime la anarqu√≠a, pero sacrifica la libertad. Reconcilia a los mexicanos, pero restaura los privilegios. Organiza el pa√≠s, pero prolonga un feudalismo anacr√≥nico e imp√≠o, que nada suavizaba (las Leyes de Indias conten√≠an preceptos que proteg√≠an a los indios). Estimula el comercio, construye ferrocarriles, limpia de deudas la Hacienda P√ļblica y crea las primeras industrias modernas, pero abre las puertas al capitalismo angloamericano. En esos a√Īos M√©xico inicia su vida de pa√≠s semicolonial.
    • Id√©ales de la burguesia europea: cree en El Progreso, ciencia, milagros de la industria y libre comercio.
    • Intellectuals descubren a Comte, Renan, Spencer y Darwin.
    • Aristocracies Mexicans: Clase Urbana y civilizada
    • Campesinos viven vida de siervos, similar a la del periodo colonial.
    • Porfirismo se ostenta como sucesor emitido del liberalismo, heredero del feudalismo colonial (tierras concentradas en unas cuantas manos y clase terrrateniente fuerte)
    • No se puede producir nada mas que la rebeli√≥n.
    • El gobierno de D√≠az no era nada m√°s un gobierno de privilegiados, sino de viejos que no se resignaban a ceder el poder. La inconformidad de los j√≥venes se expresaba por un ansia de ver alguna vez realizados los principios del liberalismo.

    Post-?

    • Antonio Caso, Jos√© Vasconcelos, Alfonso Reyes y Pedro Henr√≠quez Ure√Īa inauguran un nuevo cap√≠tulo de las ideas en M√©xico a trav√©s del Ministro de Instrucci√≥n Publica. Critican al positivismo y lo llevan a su final. Su inquietud intelectual coincide con la b√ļsqueda del pais a si mismo.
    • La Revoluci√≥n tiene antecedentes, causas y motivos; carece, en un sentido profundo, de precursores. La Independencia no es solamente fruto de diversas circunstancias hist√≥ricas, sino de un movimiento intelectual universal, que en mexico se inicia en el siglo XVIII. La Reforma es el resultado de la obra y de la ideolog√≠a de varias generaciones intelectuales, que la preparan, predicen y realizan. Es la obra de la ¬ęinteligencia¬Ľ mexicana. La Revoluci√≥n se presenta al principio como una exigencia de verdad y limpieza en los m√©todos democr√°ticos, seg√ļn puede verse en el Plan de San Luis (5 de octubre de 1910).
    • Toda revoluci√≥n desemboca en la adoraci√≥n a los jefes; Carranza, el Primer Jefe, el primero de los C√©sares revolucionarios, profetiza el ¬ęculto a la personalidad¬Ľ, eufemismo con que se designa la moderna idolatr√≠a pol√≠tica. (Ese culto, continuado por Obreg√≥n y Calles, a√ļn rige nuestra vida pol√≠tica, aunque limitado por la prohibici√≥n de reelegir a los presidentes y otros funcionarios). fft
    • Si se compara a los protagonistas de la Reforma con los de la Revoluci√≥n se advierte, am√©n de la claridad de ideas de los primeros y de la confusi√≥n de los segundos, que la eminencia de los liberales no los redime de cierta sequedad, que los ha hecho figuras respetables, pero oficiales, h√©roes de Oficina P√ļblica, en tanto que la brutalidad y zafiedad de muchos de los caudillos revolucionarios no les ha impedido convertirse en mitos populares. Villa cabalga todav√≠a en el norte, en canciones y corridos; Zapata muere en cada feria popular; Madero se asoma a los balcones agitando la bandera nacional; Carranza y Obreg√≥n viajan a√ļn en aquellos trenes revolucionarios, en un ir y venir por todo el pa√≠s, alborotando los gallineros femeninos y arrancando a los j√≥venes de la casa paterna. Todos los siguen: ¬Ņa d√≥nde? Nadie lo sabe. Es la Revoluci√≥n, la palabra m√°gica, la palabra que va a cambiarlo todo y que nos va a dar una alegr√≠a inmensa y una muerte r√°pida. mexico
    • Al mismo tiempo, la Revoluci√≥n no pod√≠a justificarse a s√≠ misma porque apenas si ten√≠a ideas. No quedaban, pues, sino la autofagia o la invenci√≥n de un nuevo sistema. Vasconcelos resuelve la cuesti√≥n al ofrecer su filosof√≠a de la raza iberoamericana. El lema del positivismo, ¬ęAmor, Orden y Progreso¬Ľ, fue sustituido por el orgulloso ¬ęPor mi Raza Hablar√° el Esp√≠ritu¬Ľ.
    • Una vez cerrado el per√≠odo militar de la Revoluci√≥n, muchos j√≥venes intelectuales‚ÄĒque no hab√≠an tenido la edad o la posibilidad de participar en la lucha armada‚ÄĒempezaron a colaborar con los gobiernos revolucionarios. El intelectual se convirti√≥ en el consejero, secreto o p√ļblico, del general analfabeto, del l√≠der campesino o sindical, del caudillo en el poder. La tarea era inmensa y hab√≠a que improvisarlo todo. Los poetas estudiaron econom√≠a, los juristas sociolog√≠a, los novelistas derecho internacional, pedagog√≠a o agronom√≠a. Con la excepci√≥n de los pintores‚ÄĒa los que se protegi√≥ de la mejor manera posible: entreg√°ndoles los muros p√ļblicos‚ÄĒel resto de la ¬ęinteligencia¬Ľ fue utilizada para fines concretos e inmediatos; proyectos de leyes, planes de gobierno, misiones confidenciales, tareas educativas, fundaci√≥n de escuelas y bancos de refacci√≥n agraria, etc. La diplomacia, el comercio exterior, la administraci√≥n p√ļblica abrieron sus puertas a una ¬ęinteligencia¬Ľ que ven√≠a de la clase media. Pronto surgi√≥ un grupo numeroso de t√©cnicos y expertos, gracias a las nuevas escuelas profesionales y a los viajes de estudio al extranjero. Su participaci√≥n en la gesti√≥n gubernamental ha hecho posible la continuidad de la obra iniciada por los primeros revolucionarios. Ellos han defendido, en multitud de ocasiones, la herencia revolucionaria. Pero nada m√°s dif√≠cil que su situaci√≥n. Preocupados por no ceder sus posiciones‚ÄĒdesde las materiales hasta las ideol√≥gicas‚ÄĒhan hecho del compromiso un arte y una forma de vida. Su obra ha sido, en muchos aspectos, admirable; al mismo tiempo, han perdido independencia y su cr√≠tica resulta diluida, a fuerza de prudencia o de maquiavelismo. La ¬ęinteligencia¬Ľ mexicana, en su conjunto, no ha podido o no ha sabido utilizar las armas propias del intelectual: la cr√≠tica, el examen, el juicio.
    • mexico es un pa√≠s que se ha hecho a s√≠ mismo y que, por lo tanto, carece de pasado. Mejor dicho, M√©xico se ha hecho contra su pasado, contra dos localismos, dos inercias y dos casticismos: el indio y el espa√Īol.
    • Pero nuestra historia no es sino un fragmento de la Historia universal. Quiero decir: siempre, excepto en el momento de la Revoluci√≥n, hemos vivido nuestra historia como un episodio de la del mundo entero. Nuestras ideas, asimismo, nunca han sido nuestras del todo, sino herencia o conquista de las engendradas por Europa. Una filosof√≠a de la historia de M√©xico no ser√≠a, pues, sino una reflexi√≥n sobre las actitudes que hemos asumido frente a los temas que nos ha propuesto la Historia universal: contrarreforma, racionalismo, positivismo, socialismo. En suma, la meditaci√≥n hist√≥rica nos llevar√≠a a responder esta pregunta: ¬Ņc√≥mo han vivido los mexicanos las ideas universales?
    • La Revoluci√≥n mexicana ha muerto sin resolver nuestras contradicciones. Despu√©s de la segunda Guerra Mundial, nos damos cuenta que esa creaci√≥n de nosotros mismos que la realidad nos exige no es diversa a la que una realidad semejante reclama a los otros. Vivimos, como el resto del planeta, una coyuntura decisiva y mortal, hu√©rfanos de pasado y con un futuro por inventar. La historia universal es ya tarea com√ļn. Y nuestro laberinto, el de todos los hombres.
    • las diferencias entre un obrero y su patr√≥n fueron menos grandes que las existentes entre ese mismo obrero y un paria hind√ļ o un pe√≥n boliviano. Por la otra, la expansi√≥n imperialista unific√≥ al planeta: capt√≥ todas las riquezas, aun las m√°s escondidas, y las arroj√≥ al torrente de la circulaci√≥n mundial, convertidas en mercanc√≠as; universaliz√≥ el trabajo humano (la tarea de un pizcador de algod√≥n la contin√ļa, a miles de kil√≥metros, un obrero textil) realizando por primera vez, efectivamente y no como postulado moral, la unidad de la condici√≥n humana; destruy√≥ las culturas y civilizaciones extra√Īas e hizo girar a todos los pueblos alrededor de dos o tres astros, fuentes del poder pol√≠tico, econ√≥mico y espiritual. Al mismo tiempo, los pueblos as√≠ anexados participaron s√≥lo de una manera pasiva en el proceso: en lo econ√≥mico eran meros productores de materias primas y de mano de obra barata; en lo pol√≠tico, eran colonias y semicolonias; en lo espiritual, sociedades b√°rbaras o pintorescas. Para los pueblos de la periferia, el ¬ęprogreso¬Ľ significaba, y significa, no s√≥lo gozar de ciertos bienes materiales sino, sobre todo, acceder a la ¬ęnormalidad¬Ľ historica: ser, al fin, ¬ęentes de raz√≥n¬Ľ. Tal es el trasfondo de la Revoluci√≥n mexicana y, en general, de las revoluciones del siglo XX.

    Mexico vs EEUU

    • El revolucionario es siempre radical: no busca corregir abusos sino los usos. Cr√≠ticas de americanos son de car√°cter reformista: dejan intacta la estructura social/cultural y buscan perfeccionar procedimientos. Buscan realizar sus ideales, no cambiarlos ‚ąī conf√≠an en su supervivencia.
    • "Record√© entonces aquella distinci√≥n que hac√≠a Ortega y Gasset entre los usos y los abusos, para definir lo que llamaba ¬ęesp√≠ritu revolucionario¬Ľ. El revolucionario es siempre radical, quiero decir, no anhela corregir los abusos, sino los usos mismos. Casi todas las cr√≠ticas que escuch√© en labios de norteamericanos eran de car√°cter reformista: dejaban intacta la estructura social o cultural y s√≥lo tend√≠an a limitar o a perfeccionar √©stos o aquellos procedimientos. Me pareci√≥ entonces‚ÄĒy me sigue pareciendo todav√≠a‚ÄĒque los Estados Unidos son una sociedad que quiere realizar sus ideales, que no desea cambiarlos por otros y que, por m√°s amenazador que le parezca el futuro, tiene confianza en su supervivencia."
    • Nos emborrachamos para confesarnos, ellos para olvidarse. Son optimistas, nosotros nihilistas. Buscan comprender, nosotros contemplar. Son activos; nosotros quietistas: disfrutamos de nuestras llagas como ellos de sus inventos. Creen en la higiene, en la salud, en el trabajo, en la felicidad, pero tal vez no conocen la verdadera alegr√≠a, que es una embriaguez y un torbellino.
    • Para el mexicano, vida y muerte se confunde. Para los americanos, su vitalidad es una sonrisa petrificada: niegan la vejez y la muerte, pero inmovilizan la vida.
    • Ellos son cr√©dulos, nosotros creyentes; aman los cuentos de hadas y las historias polic√≠acas, nosotros los mitos y las leyendas. Los mexicanos mienten por fantas√≠a, por desesperaci√≥n o para superar su vida s√≥rdida; ellos no mienten, pero sustituyen la verdad verdadera, que es siempre desagradable, por una verdad social. Nos emborrachamos para confesarnos; ellos para olvidarse. Son optimistas; nosotros nihilistas‚ÄĒs√≥lo que nuestro nihilismo no es intelectual, sino una reacci√≥n instintiva: por lo tanto es irrefutable‚ÄĒ. Los mexicanos son desconfiados; ellos abiertos. Nosotros somos tristes y sarc√°sticos; ellos alegres y humor√≠sticos. Los norteamericanos quieren comprender; nosotros contemplar. Son activos; nosotros quietistas: disfrutamos de nuestras llagas como ellos de sus inventos. Creen en la higiene, en la salud, en el trabajo, en la felicidad, pero tal vez no conocen la verdadera alegr√≠a, que es una embriaguez y un torbellino. En el alarido de la noche de fiesta nuestra voz estalla en luces y vida y muerte se confunden; su vitalidad se petrifica en una sonrisa: niega la vejez y la muerte, pero inmoviliza la vida.

    el mexicano y la muerte

    • Tambi√©n para el mexicano moderno la muerte carece de significaci√≥n. Ha dejado de ser tr√°nsito, acceso a otra vida m√°s vida que la nuestra. Pero la intrascendencia de la muerte no nos lleva a eliminarla de nuestra vida diaria. Para el habitante de Nueva York, Par√≠s o Londres, la muerte es la palabra que jam√°s se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor m√°s permanente.
    • La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida. El mexicano no solamente postula la intrascendencia del morir, sino la del vivir. Nuestras canciones, refranes, fiestas y reflexiones populares manifiestan de una manera inequ√≠voca que la muerte no nos asusta porque ¬ęla vida nos ha curado de espantos¬Ľ. Morir es natural y hasta deseable; cuanto m√°s pronto, mejor Nuestra indiferencia ante la muerte es la otra cara de nuestra indiferencia ante la vida. Matamos porque la vida, la nuestra y la ajena, carece de valor. Y es natural que as√≠ ocurra: vida y muerte son inseparables y cada vez que la primera pierde significaci√≥n, la segunda se vuelve intrascendente. La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos. Ante ambas el mexicano se cierra, las ignora.
    • ¬ŅMorir ser√° volver all√°, a la vida de antes de la vida? ¬ŅSer√° vivir de nuevo esa vida prenatal en que reposo y movimiento, d√≠a y noche, tiempo y eternidad, dejan de oponerse? ¬ŅMorir ser√° dejar de ser y, definitivamente, estar? ¬ŅQuiz√° la muerte sea la vida verdadera? ¬ŅQuiz√° nacer sea morir y morir, nacer? Nada sabemos.

    El hombre moderno tiene la pretensi√≥n de pensar despierto. Pero este despierto pensamiento nos ha llevado por los corredores de una sinuosa pesadilla, en donde los espejos de la raz√≥n multiplican las c√°maras de tortura. Al salir, acaso, descubriremos que hab√≠amos so√Īado con los ojos abiertos y que los sue√Īos de la raz√≥n son atroces. Quiz√°, entonces, empezaremos a so√Īar otra vez con los ojos cerrados.

    laberinto de la soledad

    • Es un verbo agresivo, como puede verse por todas estas significaciones: descolar a los animales, incitar o hurgar a los gallos, chunguear, chasquear, perjudicar, echar a perder, frustrar. En mexico los significados de la palabra son innumerables. Es una voz m√°gica. Basta un cambio de tono, una inflexi√≥n apenas, para que el sentido var√≠e. Hay tantos matices como entonaciones: tantos significados como sentimientos.
    • La Revoluci√≥n tiene antecedentes, causas y motivos; carece, en un sentido profundo, de precursores. La Independencia no es solamente fruto de diversas circunstancias hist√≥ricas, sino de un movimiento intelectual universal, que en mexico se inicia en el siglo XVIII. La Reforma es el resultado de la obra y de la ideolog√≠a de varias generaciones intelectuales, que la preparan, predicen y realizan. Es la obra de la ¬ęinteligencia¬Ľ mexicana. La Revoluci√≥n se presenta al principio como una exigencia de verdad y limpieza en los m√©todos democr√°ticos, seg√ļn puede verse en el Plan de San Luis (5 de octubre de 1910).
    • Si se compara a los protagonistas de la Reforma con los de la Revoluci√≥n se advierte, am√©n de la claridad de ideas de los primeros y de la confusi√≥n de los segundos, que la eminencia de los liberales no los redime de cierta sequedad, que los ha hecho figuras respetables, pero oficiales, h√©roes de Oficina P√ļblica, en tanto que la brutalidad y zafiedad de muchos de los caudillos revolucionarios no les ha impedido convertirse en mitos populares. Villa cabalga todav√≠a en el norte, en canciones y corridos; Zapata muere en cada feria popular; Madero se asoma a los balcones agitando la bandera nacional; Carranza y Obreg√≥n viajan a√ļn en aquellos trenes revolucionarios, en un ir y venir por todo el pa√≠s, alborotando los gallineros femeninos y arrancando a los j√≥venes de la casa paterna. Todos los siguen: ¬Ņa d√≥nde? Nadie lo sabe. Es la Revoluci√≥n, la palabra m√°gica, la palabra que va a cambiarlo todo y que nos va a dar una alegr√≠a inmensa y una muerte r√°pida. mexico
    • mexico es un pa√≠s que se ha hecho a s√≠ mismo y que, por lo tanto, carece de pasado. Mejor dicho, M√©xico se ha hecho contra su pasado, contra dos localismos, dos inercias y dos casticismos: el indio y el espa√Īol.
  • recuerdos del porvenir

    recuerdos-porvenir

    Elena Garro, 1963
    Sep 15, 2020 ‚Üí Nov 16, 2020

    sobre el tiempo

    • Estoy y estuve en muchos ojos. Yo solo soy memoria y la memoria que de m√≠ se tenga.
    • ¬ŅDe d√≥nde llegan las fechas y a d√≥nde van? Viajan un a√Īo entero y con la precisi√≥n de una saeta se clavan en el d√≠a se√Īalado, nos muestran un pasado, presente en el espacio, nos deslumbran y se apagan. Se levantan puntuales de un tiempo invisible y en un instante recuperamos el fragmento de un gesto, la torre de una ciudad olvidada, las frases de los h√©roes disecadas en los libros o el asombro de la ma√Īana del bautizo cuando nos dieron nombre.
    • Basta decir la magia de una cifra para entrar en un espacio inmediato que hab√≠amos olvidado.
    • ¬ęAlg√ļn d√≠a recordaremos, recordaremos¬Ľ, se dec√≠a con la seguridad de que el origen de la fiesta, como todos los gestos del hombre, exist√≠a intacto en el tiempo y que bastaba un esfuerzo, un querer ver, para leer en el tiempo la historia del tiempo.
    • Los d√≠as se convierten en el mismo d√≠a, los actos en el mismo acto y las personas en un solo personaje in√ļtil. El mundo pierde su variedad, la luz se aniquila y los mil agros quedan abolidos. La inercia de esos d√≠as repetidos me guardaba quieto, contemplando la fuga in√ļtil de mis horas y esperando el milagro que se obstinaba en no producirse. El porvenir era la repetici√≥n del pasado. Inm√≥vil, me dejaba devorar por la sed que ro√≠a mis esquinas.
    • Buscaron algo impreciso, algo a lo que no lograban darle forma y que necesitaban para cruzar los innumerables d√≠as que se extend√≠an ante ellos como un enorme paisaje de peri√≥dicos viejos, en cuyas hojas se mezclan con groser√≠a los cr√≠menes, las bodas, los anuncios, todo revuelto, sin relieve, como hechos vaciados de sentido, fuera del tiempo, sin memoria.

    ⠀ ⠀

    • Los pistoleros eran la nueva clase surgida del matrimonio de la Revoluci√≥n traidora con el porfirismo. (mexico)
    • Abacuc era un antiguo zapatista. Cuando Venustiano Carranza asesin√≥ a Zapata, Abacuc guard√≥ silencio, dej√≥ las armas y se dedic√≥ al peque√Īo comercio. Viajaba de pueblo en pueblo, montado en una mula, vend√≠a baratijas y se negaba a hablar del gobierno carrancista. Enigm√°tico, vio como despu√©s Obreg√≥n asesin√≥ a Carranza y tom√≥ el poder para m√°s tarde pas√°rselo a Calles. (mexico)
    • Y aunque tambi√©n celebramos el primer siglo de la Independencia de mexico, mis fuegos de artificio y mis trajes de gala se hundieron en el polvo levantado por las carretelas desbordantes de embajadores extranjeros, las cabalgatas brillantes y los cohetes de Pek√≠n que incendiaron la capital.

    ⠀ ⠀

    • Y afuera de los muros que guardaban al mundo que viv√≠a adentro de Julia, estaba ella.
    • Nunca tomaba parte en la pl√°tica; sentada con recato, o√≠a caer palabras y las aguantaba estoicamente como quien aguanta un aguacero.
    • El criado se hundi√≥ en una tristeza polvorienta que lo dej√≥ solo en la habitaci√≥n llena de voces y de humo. Era menos que un extra√Īo, no exist√≠a, no era nadie, y en su calidad de nadie se miraba los pies dentro de sus huaraches usados con la √ļnica esperanza de desaparecer.
    • "‚ÄĒrepiti√≥ Conchita marcando las silabas."
    • El general la contempl√≥ largo rato. Las primeras sombras naranjas de la noche entraron a trav√©s de las persianas. Los pies de Julia con los √ļltimos reflejos del sol cobraron una vida ef√≠mera y translucida, ajenos al cuerpo envuelto en la bata rosa. El calor de la tarde acumulado en los rincones se reflej√≥ en el espejo de la c√≥moda. En un vaso los jacintos se ahogaban en su perfume, del jard√≠n llegaban aromas pesados y de la calle un polvillo seco. Francisco Rosas sali√≥ de puntillas. Se sent√≠a vencido ante el silencio.
    • ¬ęSoy Isabel Moncada, nacida de Mart√≠n Moncada y de Ana Cu√©tara de Moncada, en el pueblo de Ixtepec el primero de diciembre de 1907. En piedra me convert√≠ el cinco de octubre de 1927 delante de los ojos espantados de Gregoria Ju√°rez. Caus√© la desdicha de mis padres y la muerte de mis hermanos Juan y Nicol√°s. Cuando ven√≠a a pedirle a la Virgen que me curara del amor que tengo por el general Francisco Rosas que mato a mis hermanos, me arrepent√≠ y prefer√≠ el amor del hombre que me perdi√≥ y perdi√≥ a mi familia. Aqu√≠ estar√© con mi amor a solas como recuerdo del porvenir por los siglos de los siglos¬Ľ.

    recuerdos del porvenir

    • Los pistoleros eran la nueva clase surgida del matrimonio de la Revoluci√≥n traidora con el porfirismo. (mexico)
    • Abacuc era un antiguo zapatista. Cuando Venustiano Carranza asesin√≥ a Zapata, Abacuc guard√≥ silencio, dej√≥ las armas y se dedic√≥ al peque√Īo comercio. Viajaba de pueblo en pueblo, montado en una mula, vend√≠a baratijas y se negaba a hablar del gobierno carrancista. Enigm√°tico, vio como despu√©s Obreg√≥n asesin√≥ a Carranza y tom√≥ el poder para m√°s tarde pas√°rselo a Calles. (mexico)
    • Y aunque tambi√©n celebramos el primer siglo de la Independencia de mexico, mis fuegos de artificio y mis trajes de gala se hundieron en el polvo levantado por las carretelas desbordantes de embajadores extranjeros, las cabalgatas brillantes y los cohetes de Pek√≠n que incendiaron la capital.
  • salvar el fuego

    salvar-el-fuego

    Guillermo Arriaga, 2017
    July 18, 2020 ‚Üí July 27, 2020

    • Me pregunt√≥ sobre la familia y el trabajo. Compa√Ī√≠a, bien. Academia, bien. Con Claudio, muy bien. Los ni√Īos, perfecto.
    • Gritan. Disparan. Huyen. Atacan. Lloran. Gimen. Acuchillan. Golpean. Braman. Arremeten. Asaltan. Defienden. Hieren. Matan. Rugen. Avanzan. Mueren. Pu√Īetazos. Cuchilladas. Tiros. Oscuridad. Sangre. Bengalas. Fulgores. Muerte.
    • ¬ęTe sobra mundo, pero te falta calle.¬Ľ
    • Las fuerzas policiales irrumpen por varios flancos. Los presos los rechazan. Los Aquellos tienden una trampa. Varios federales entran a un bloque. Explota dinamita. Siete. Ocho muertos. Los oficiales retraen sus tropas. Retirada. Los rebeldes los rodean. √ďrganos, perforados. H√≠gados. Pulmones. Intestinos. P√°ncreas. ¬ęAtr√°s, atr√°s, atr√°s.¬Ľ Sombras se desplazan de un lado a otro. Tinieblas. Francotiradores. Tres, cinco, caen. Los perros embisten. Carne desgarrada. M√ļsculos arrancados. Ladridos. Gru√Īidos. Disparos. Chillidos. Canes baleados. Estertores. Orejas gachas. Cascabeleo de muerte. Fr√≠o. Humo. Fuego. Neblina. Helic√≥pteros. Luces. Persecuci√≥n. Obuses. Barretts 50. Bazucas. Rotores. Ca√Īones. Morteros. Explosivos. Fulgores. Fuego. Quemaz√≥n.
    • Cumpl√≠a as√≠ con los prop√≥sitos de la escritura: escribir para compartir, para confrontar, para provocar. Escribir para rebelarse. Escribir para reafirmarse. Escribir para no enloquecer. Escribir para apu√Īar. Para apuntalar. Para apurar. Escribir para no morir tanto. Escribir para aullar, para ladrar, para tirar tarascadas, para gru√Īir. Escribir para provocar heridas. Escribir para sanar. Escribir para expulsar, para depurar. Escribir como antis√©ptico, como antibi√≥tico, como ant√≠geno. Escribir como veneno, como ponzo√Īa, como toxina. Escribir para acercarse. Escribir para alejarse. Escribir para descubrir. Escribir para perderse. Escribir para encontrarse. Escribir para luchar. Escribir para rendirse. Escribir para vencer. Escribir para sumergirse. Escribir para salir a flote. Escribir para no naufragar. Escribir para el naufragio. Escribir para el n√°ufrago. Escribir, escribir, escribir.
    • M√°s patrullas, m√°s azules, m√°s seguridad privada. Un cardumen de guachos. Y para donde mirara uno, hab√≠a c√°maras. Cientos de ellas. Cajitas con lentes empotradas en cada poste de luz y en cada entrada de las casas. Ya no supo qui√©nes estaban m√°s vigilados, si ellos en la c√°rcel o estos en sus colonias residenciales. mexico
    • JC ve la chanza real de fugarse. Las manadas son incontenibles. Siente el impulso de correr a su lado. Se detiene. Su obra. Se encuentra arriba bajo su catre en la oscuridad. ¬ŅVale la pena regresar por ella? La chusma puede usar las cuartillas para prender fuego. ¬ŅNo es para eso una obra: para prender fuego? ¬ęSi mi casa se quemara y solo pudiera salvar una cosa ¬Ņqu√© salvar√≠a?¬Ľ El fuego, el fuego, el fuego. Es ahora o nunca, Jos√© Cuauht√©moc. Marina est√° all√° afuera, pendejo. Fuego. Fuego. Fuego. Llevas la obra en tu cabeza. Ah√≠ est√° guardada. Cada historia te la sabes de memoria. Ve por Marina. Apuesta por el fuego, Jos√© Cuauht√©moc. Apuesta. Est√°s a trescientos metros de la libertad. El fuego. El fuego. Anda, cabr√≥n. Arranca con ellos. Marina te espera. Vuelve la mirada hacia el bloque de celdas. ¬ęSi mi casa se quemara y solo pudiera salvar una cosa ¬Ņqu√© salvar√≠a?¬Ľ
    • En chinga la chota se puso en alerta. Cuatro balazos no dejaron a los guajos imp√°vidos y menos cuando despu√©s de cada tronido aterrizaba un custodio con una raja de alcanc√≠a en la claraboya. mexico
    • Las relaciones se construyen con momentos invisibles para el otro y de los cuales jam√°s se enterar√°.
    • ¬ęYa que nuestra casa se encuentra en llamas, calent√©monos con el fuego¬Ľ, reza un antiguo proverbio italiano. No ten√≠a la menor duda de que mi casa se hab√≠a incendiado. Mi relato pod√≠a convencer a los dem√°s. Estaba impecablemente estructurado. A la √ļnica persona que no convenc√≠a era a m√≠ misma. Pasar√≠a el resto de mi vida repitiendo el cuento como periquito para no caer en contradicciones cuando decenas de personas pod√≠an atestiguar cu√°n falso era. Mejor asumir la quemaz√≥n de mi casa. De mi vida pasada solo quedar√≠an escombros. Afrontar el fuego se convirti√≥ en mi √ļnica opci√≥n.

    salvar el fuego

    • M√°s patrullas, m√°s azules, m√°s seguridad privada. Un cardumen de guachos. Y para donde mirara uno, hab√≠a c√°maras. Cientos de ellas. Cajitas con lentes empotradas en cada poste de luz y en cada entrada de las casas. Ya no supo qui√©nes estaban m√°s vigilados, si ellos en la c√°rcel o estos en sus colonias residenciales. mexico
    • En chinga la chota se puso en alerta. Cuatro balazos no dejaron a los guajos imp√°vidos y menos cuando despu√©s de cada tronido aterrizaba un custodio con una raja de alcanc√≠a en la claraboya. mexico
  • sin querer queriendo

    rgb

    Roberto G√≥mez Bola√Īos, 2005
    Aug 08, 2020 ‚Üí Sep 13, 2020

    ⠀

    autobiograf√≠a de roberto g√≥mez bola√Īos (1929-2014), creador de chespirito, el chapul√≠n colorado y el chavo del 8. en total, complet√≥ 1239 episodios en 25 a√Īos y 31 temporadas. son quiz√° mis series de televisi√≥n favoritas.

    • El Chavo del 8 (1973-1980): 7 temporadas, 290 episodios
    • Chapulin Colorado (1973-1979): 8 temporadas, 260 episodios
    • Chespirito (1970-1973, 1980-1995): 16 temporadas, 689 episodios

    • Porque me pas√© dos o tres d√≠as (con sus respectivas noches) intentando encontrar la respuesta.
    • Luego √©ste, sacando fuerzas de flaqueza, empez√≥ a ligar el m√°s impresionante n√ļmero de pendejadas que se haya o√≠do jam√°s en un congreso, hasta alcanzar un amplio e indiscutible triunfo.
    • Era, adem√°s, pol√≠tico, pero en este mundo nadie es perfecto.
    • ...donde me inscrib√≠ para cursar el bachillerato de ingenier√≠a. ¬ŅQue por qu√© escog√≠ esta carrera?
    • Hab√≠an sido muchos quienes pronosticaron un fracaso. Y acertaron.
    • Y menos mal que Graciela me ayud√≥ a detener la silla, pues √©sta se tambaleaba c√≥mo borracho en autob√ļs de segunda clase (la silla, no Graciela).
    • Yo segu√≠a estudiando en la Facultad de Ingenier√≠a (con resultados menos que regulares) y al mismo tiempo hab√≠a conseguido algunos empleos que me ayudaban con algo de dinero para gastos personales.
    • Pero antes de que sucediera esto √ļltimo, yo tambi√©n fui llamado para escribir guiones cinematogr√°ficos para ellos. El primero que escrib√≠ le gust√≥ tanto a qui√©n habr√≠a de dirigir la pel√≠cula, el se√Īor Agust√≠n P. Delgado, que me elogi√≥ diciendo que yo era un peque√Īo Shakespeare. (¬°H√°ganme el favor!) Y empez√≥ entonces a llamarme cari√Īosamente ¬ęShakespearito¬Ľ, diminutivo que, despu√©s de haber castellanizado su pronunciaci√≥n, termin√≥ por convertirse en Chespirito.
    • Se trataba de hacer una sola emisi√≥n, hablando cada quien por cuenta propia y de manera improvisada. Estas condiciones propiciaron, por supuesto, que mis dos compa√Īeros se lucieran mucho m√°s que yo, pero tambi√©n provoc√≥ que yo me divirtiera mucho m√°s que mis dos compa√Īeros.
    • Cada uno iba agradeciendo la presentaci√≥n con un adem√°n o un saludo, y cuando lleg√≥ mi turno, lo que hice fue ¬ęrobar c√°mara¬Ľ brincando sobre la mesa sin tomar vuelo, tal como sol√≠a hacer el Chapul√≠n Colorado, acto que mereci√≥ un gentil aplauso de la concurrencia, incluidos los invitados. Pero luego, cuando pas√© junto a la mesa que ocupaban los actores estadounidenses, Harvey Korman me dijo: ¬ęIt was a very good jump!¬Ľ, que en espa√Īol significa ¬ęeso haber sido mocho bueno brincou¬Ľ
    • ¬ŅPero qui√©n me habla?--Te habla Pel√©. ¬ŅPel√©? ¬ŅNada menos que Pel√©? ¬ŅEdson Arantes do Nascimento? ¬ŅUno de los dos genios que ha producido el f√ļtbol de todo el mundo? ¬°Y s√≠: s√≠ era √©l! ¬°Y s√≠ quer√≠a hablar personalmente conmigo! Esto lo comprob√© cuando acud√≠ a la cabina y, presa de un nerviosismo enorme, me identifiqu√©.--Hola, ¬ęChaves¬Ľ--me dijo ¬ęo Rey¬Ľ, usando el t√©rmino portugu√©s brasile√Īo que designa al Chavo del Ocho--. ¬ŅC√≥mo est√°s?
    • El zafio que nunca supo distinguir un suspiro de un bostezo.
    • Entonces supe que la par√°lisis suele ser insuficiente para impedir que ruede una l√°grima por la mejilla de quien la padece.
    • Interpretar al Ch√≥mpiras era el mejor de los satisfactores que tuve en mi carrera de actor en televisi√≥n
    • Sin decirme m√°s, tom√≥ el tel√©fono, marc√≥ la extensi√≥n de su secretaria y dijo secamente:--Elisa, h√°blale a Fernando (Fernando de Fuentes, entonces al frente de Televicine) y dile que se har√° como diga Roberto.
    • Del mismo modo en qu√© hago constar la desilusi√≥n total que sufri√≥ el se√Īor Azc√°rraga respecto a la situaci√≥n pol√≠tica que privaba entonces en el pa√≠s. Despu√©s de que a√Īos atr√°s hab√≠a confesado, con sinceridad, que √©l era ¬ęun soldado del PRI¬Ľ, Emilio manifestaba el temor de que este partido estuviera fabricando ya su propio mausoleo.
    • Esto me hizo recordar una de las causas de risa que destaca Bergson en su excelente estudio: ¬ęSon frecuentes causantes de risa la humanizaci√≥n de lo mec√°nico y la mecanizaci√≥n de lo humano.¬Ľ Era lo que estaba haciendo Pirolo (sin hab√©rselo propuesto): aplicar la √ļltima parte del concepto bergsoniano: la mecanizaci√≥n de lo humano. Tanto, que Bergson incluye precisamente un ejemplo como √©ste cuando expone su razonamiento: ¬ęLos movimientos mecanizados de una persona nos hacen re√≠r en cuanto nos hacen recordar la rigidez de un mecanismo o la producci√≥n en serie de t√≠teres, mu√Īecos, etc√©tera¬Ľ.
    • No puedo cerrar este apartado sin repetir lo que he empezado a responder cuando algunos entrevistadores me preguntan: ¬ę¬ŅCu√°l ha sido tu mayor √©xito? ¬ŅY cu√°l ha sido tu mayor fracaso?¬Ľ Mi mayor √©xito ha sido, por mucho, el haber dejado de fumar. Y por supuesto, mi mayor fracaso fue haber empezado a fumar. Mi respuesta ha sido absolutamente sincera; y no ha llevado ni el m√°s leve intento de parecer original o diferente al resto de mis colegas.
    • A Chaplin lo seguir√© admirando siempre‚Ķ
    • Do√Īa Clotilde dec√≠a frecuentemente que ella era soltera por convicci√≥n.--Pero por convicci√≥n de aquellos a quienes ella ha perseguido--dijo alguna vez don Ram√≥n.

    ⠀

    rgb-chaplin

    ⠀

    el chavo

    • Jugaba con todos los ni√Īos de la vecindad y de la escuela, dejando ver que la infancia es democr√°tica por naturaleza‚Ķ Es despu√©s, en la edad adulta, cuando deleznables prejuicios llegan a desplazar a la √Čtica.
    • Pepito, cuya gracia radica precisamente en qu√© es un ni√Īo, pero que act√ļa con la picard√≠a propia del adulto, mientras que el Chavo era el mejor ejemplo de la inocencia y la ingenuidad: la inocencia y la ingenuidad propias de un ni√Īo. Y lo m√°s probable es que esa caracter√≠stica haya sido la que gener√≥ el gran cari√Īo que el p√ļblico lleg√≥ a sentir por el Chavo;
    • profesor Jirafales, el riguroso maestro de escuela que sufre por las travesuras de los ni√Īos, pero que siempre termina soport√°ndolas con la bondad y el estoicismo que caracterizaba a aquellos aut√©nticos ap√≥stoles de la docencia.
    • Y los seudo genios √©ramos Rub√©n Aguirre, a quien desde entonces bautic√© como Profesor Jirafales; Ram√≥n Vald√©s, hermano de los famosos Tin Tan y ¬ęel Loco¬Ľ Vald√©s, al cual puse el nombre de Ingeniebrio Ram√≥n Vald√©s; Tirado Alan√≠s (en raz√≥n de que representaba a un borrach√≠n); y yo, con el nombre y las caracter√≠sticas del doctor Chapat√≠n.
    • Ecuador fue el primer pa√≠s que se anim√≥ a adquirir la serie.
    • Est√°bamos nuevamente fuera de la Ciudad de mexico cuando recibimos una noticia muy triste: v√≠ctima de un c√°ncer, acababa de fallecer el querido e inolvidable Ram√≥n Vald√©s. Aunque ya llevaba alg√ļn tiempo de haberse separado del grupo, su ausencia definitiva representaba un impacto doloroso para nosotros, y la imposibilidad de que alg√ļn d√≠a pudiera retornar. Parad√≥jicamente, Ram√≥n ha ¬ęresucitado¬Ľ para todos nosotros y para las nuevas generaciones, gracias a la repetici√≥n de los programas a todas horas y por todos lados. Y nuevamente me hace re√≠r como s√≥lo √©l pod√≠a hacerlo.
    • En un programa de Los Caquitos a principios de 1987, el Botija, la Chimoltrufia y el Ch√≥mpiras est√°n viendo en la televisi√≥n un programa del Chavo en el que √©ste era acusado, evidentemente sin raz√≥n, de ser un ratero, lo cual hace llorar intensamente a los espectadores (tal como sucedi√≥ en la vida real con mucha gente). La m√°s afectada fue la Chimoltrufia, la cual, hecha un mar de l√°grimas, hace ver al Botija y al Ch√≥mpiras hasta d√≥nde puede conducir la ¬ęest√ļpida actividad que ellos desempe√Īan¬Ľ; y de ah√≠ pasa a exigir la promesa de que nunca m√°s volver√°n a robar, lo cual es aceptado con pleno convencimiento por su marido y su amigo. Y de ah√≠ en adelante el Botija y el Ch√≥mpiras desempe√Īaron el papel de dos ex delincuentes que deb√≠an superar las barreras que esta condici√≥n impone a quienes intentan buscar un empleo. Y nunca jam√°s vuelven a delinquir.
    • Es verdad que al interpretar al Chavo del Ocho yo nunca hab√≠a pretendido hacer creer al p√ļblico que se trataba de un ni√Īo. No; yo s√≥lo pretend√≠a que aceptaran la realidad: que se trataba de un adulto que interpretaba a un ni√Īo, lo cual, estoy seguro, se logr√≥ cabalmente, sobre todo tomando en cuenta que la primera vez que aparec√≠ como Chavo en la televisi√≥n yo ten√≠a ya 42 a√Īos. Aunque de menor edad, lo mismo suced√≠a con todos los dem√°s adultos que interpretaron papeles de ni√Īos en la serie, pues God√≠nez (mi hermano Horacio) ten√≠a 40 a√Īos; Quico (Carlos Villagr√°n), 28; la Chilindrina (Mar√≠a Antonieta), 25; √Ďo√Īo (Edgar), 23 y la Popis (Florinda), 22. En el momento de dar por terminada la serie, las edades ya no eran las mismas. Yo ten√≠a 66 a√Īos; Horacio, 65; Carlos (que desde 1978 ya no formaba parte del grupo), 52; Mar√≠a Antonieta, 49; Edgar, 47 y Florinda, 46.

    giras

    • En Santiago de Chile, por ejemplo, la gente form√≥ ‚Čą17km de valla humana ininterrumpida desde el aeropuerto hasta el hotel.
    • Sobre haberse presentado en el Estado Nacional de Santiago, prisi√≥n de las victimas del golpe de Estado: "Es obvio que, para comenzar, ninguno de nosotros recordaba que el estadio hubiera sido alguna vez usado como ¬ęcampo de concentraci√≥n¬Ľ o cosa semejante; y para terminar, tambi√©n es obvio que, de haberlo recordado, de todos modos habr√≠amos trabajado ah√≠. De lo contrario, ning√ļn actor deber√≠a presentarse a trabajar en el Z√≥calo de M√©xico, por poner un ejemplo, ¬ęenlodando la memoria de todos los que fueron asesinados ah√≠ durante la Decena Tr√°gica¬Ľ."

    sin querer queriendo

    • Est√°bamos nuevamente fuera de la Ciudad de mexico cuando recibimos una noticia muy triste: v√≠ctima de un c√°ncer, acababa de fallecer el querido e inolvidable Ram√≥n Vald√©s. Aunque ya llevaba alg√ļn tiempo de haberse separado del grupo, su ausencia definitiva representaba un impacto doloroso para nosotros, y la imposibilidad de que alg√ļn d√≠a pudiera retornar. Parad√≥jicamente, Ram√≥n ha ¬ęresucitado¬Ľ para todos nosotros y para las nuevas generaciones, gracias a la repetici√≥n de los programas a todas horas y por todos lados. Y nuevamente me hace re√≠r como s√≥lo √©l pod√≠a hacerlo.